Plantillas y membrete
Dos ajustes distintos que juntos deciden cómo se ve todo lo que imprimes: la plantilla es el contenido y su estructura; la marca es el aspecto (logo, colores, papel).
Plantillas de documentos
En Salud → Plantillas de documentos, o en la pestaña de plantillas de la configuración de salud.
Las que trae el sistema aparecen marcadas como de referencia y son de solo lectura. Para modificarlas hay que personalizar la plantilla, que hace una copia tuya editable. La copia aparece marcada como personalizada.
Las plantillas de sistema vienen listas para usar: con su ficha de datos, sus secciones, sus recuadros y su firma, y con todos los datos que se rellenan solos ya puestos. Si alguna te sale en blanco —solo el membrete—, avisa: significa que su cuerpo se perdió y hay que restaurarlo desde el historial.
Cuando un documento existe en dos versiones de sistema —la genérica y la de tu país—, el catálogo enseña solo la de tu país: son el mismo papel y verlas dos veces solo confundía. La genérica sigue ahí para los países que no tienen la suya. Si personalizas una que ya tenías personalizada, no se crea otra copia: se abre la tuya, que se ve siempre.
El editor por bloques
Se abre con Diseñar y ocupa toda la pantalla: con la paleta, los ajustes y una hoja apaisada a la vez, media pantalla se queda corta.
Las plantillas se arman como un rompecabezas, sin saber nada de diseño:
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A la izquierda está la lista de bloques. Arrastra el que necesites a la hoja:
- Contenido: Texto, Título, Sección con recuadro (la banda de título con su marco debajo, como «PRESCRIPCIÓN»), Ficha de datos (la tabla de Paciente, Documento, Edad…), Tabla, Lista, Casillas, Firmas, Sección y Recuadro sueltos, e Imagen.
- Diseño: Columnas, Espacio, Línea y Salto de página.
- Datos del documento: Firma, Código QR, Medicamentos de la receta, Estudios del pedido, Antecedentes, Constantes vitales…
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Para escribir, haz clic en un bloque de texto de la hoja. La barra de formato aparece arriba del editor, en su sitio fijo, y se va cuando dejas de escribir. Antes flotaba sobre la hoja y daba guerra: al pulsar un color o un tamaño el texto perdía el foco y se cerraba sola. Trae negrita, cursiva, subrayado, tachado, títulos, tamaño de letra, listas, cita, alineación (incluida justificada), color del texto, resaltado, quitar formato, espaciado, las herramientas de tabla e Insertar dato, que pone el nombre del paciente, la fecha y otros datos que se rellenan solos al emitir. La lista de datos se busca: escribe «emisión» o «patient.» y pulsa Intro. El botón de espaciado ajusta el interlineado y el hueco antes y después del párrafo donde está el cursor. El color del texto y el resaltado se eligen con su cuadradito y se quitan con la papelera de al lado.
A un dato se le da formato como a cualquier palabra: selecciónalo y dale negrita, cursiva, tamaño o color. Mientras editas sigue viéndose como una etiqueta con sus llaves, pero con el formato puesto, así que ves lo que va a salir impreso.
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Al tocar un bloque, a la derecha aparecen sus ajustes. Por ejemplo:
- Ficha de datos: la lista de datos, cada uno con su etiqueta y su valor (donde también se usa «Insertar dato»), si ocupa toda la fila, cuántos datos por fila y si se ve como ficha (etiquetas sombreadas) o como rejilla. Los datos se añaden, se quitan y se reordenan.
- Sección: el título, el estilo (banda, subtítulo, etiqueta o línea de firma) y el color, que por defecto es el de la marca.
- Columnas: cuántas, cuántas filas (hasta cuatro: una rejilla, sin tener que arrastrar un bloque nuevo por cada fila) y cómo se separan (libres, con línea de corte como la receta duplicada, o enmarcadas). Los anchos se arrastran en la hoja: pasa el ratón por la línea entre dos columnas y tira de ella para que, por ejemplo, el logo ocupe un tercio y el texto el resto; el ancho es de la columna, así que vale para todas las filas. Los ajustes muestran los porcentajes que van quedando. Alineación vertical (arriba, centrada o abajo) para que el logo y el texto de al lado queden a la misma altura, y alto de la fila en milímetros para reservar sitio aunque el contenido sea más bajo. Una fila no se parte nunca: tres columnas siguen siendo tres columnas al imprimir.
- Tabla: el estilo (sin estilo, ficha o rejilla). Lo demás se hace en la hoja: con el cursor dentro de una celda, la barra añade y quita filas y columnas, combina celdas y les pone fondo de color — que es como están hechos los formularios del MSP. Borrar la tabla quita el bloque entero; no deja un hueco vacío.
- Espaciado (en casi todos los bloques): cuánto hueco dejar antes y después, en puntos. Sin tocarlo, cada bloque usa la separación de siempre.
- Lista: con viñetas o numerada, y sus puntos, cada uno con sus datos.
- Casillas: las opciones («Ambulatorio», «Hospitalizado»…), cuáles van marcadas y su alineación.
- Firmas: hasta cuatro líneas de firma con su rótulo, una al lado de otra.
- Título: el texto, el nivel y la alineación.
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Sin ningún bloque seleccionado, a la derecha están los ajustes de la hoja: el tamaño de letra de todo el documento. Las recetas usan 8 pt para caber en una hoja.
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Para mover un bloque, arrástralo. Al pasar el ratón por encima aparece su barra —arriba a la derecha— con subir, bajar, duplicar y quitar. Los bloques que se escriben por dentro (texto y columnas) llevan siempre la suya, porque en ellos el clic va al texto. Las flechas de arriba de la hoja deshacen y rehacen.
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Los botones de arriba a la izquierda pliegan la paleta y los ajustes, para que la hoja se vea entera. Si el papel es ancho (una receta apaisada, por ejemplo) el editor los pliega solo al abrirse, y cuando los abres se ponen encima de la hoja en vez de estrecharla; basta con volver a plegarlos para ver la hoja completa. Ver hoja completa muestra la página entera reducida; para editar hay que volver, porque la hoja se edita siempre a tamaño real.
Los bloques del documento (firma, medicamentos, datos clínicos) se ven en la hoja como un recuadro con su nombre: el contenido real se completa solo al emitir, tú solo decides dónde va. Al imprimir, una sección cuyo recuadro queda sin datos (por ejemplo, sin motivo de consulta) no sale.
Si una plantilla personalizada estaba hecha en HTML, al abrirla se pasa sola al editor por bloques y aparece un aviso: revisa que se vea bien y guarda para conservar el cambio. Lo que no se puede ajustar por bloques aparece como Contenido avanzado: se puede mover o borrar.
Tamaño de la hoja
Elige el tamaño: A4, A5, A3, Carta (Letter), Oficio (Legal) o Personalizado, donde escribes el ancho y el alto en milímetros (por ejemplo, 140 × 216 para un recetario de media carta). En los tamaños estándar eliges además la orientación, vertical u horizontal; en el personalizado la orientación sale del ancho y el alto.
La hoja del editor se dibuja con el tamaño real y marca con una línea dónde termina cada página, y la impresión usa ese mismo tamaño.
Fuera del editor, la pantalla de la plantilla es la vista previa: la hoja con datos de
ejemplo (paciente, profesional, diagnóstico…), marcando con ______ los datos que se rellenan al
emitir. No hay que cambiar de modo para verla; para tocarla está Diseñar.
El membrete (logo, consultorio, profesional, ACESS, contacto) ya no va dentro de la plantilla: se configura en Marca y membrete y DocSheet lo aplica al imprimir.
Las plantillas se versionan: puedes guardar, guardar como, consultar el historial y restaurar una versión anterior.
Las recetas y los pedidos de exámenes tienen su propio flujo de emisión y no se emiten desde la sección de documentos de la historia, aunque su plantilla sí se personaliza aquí.
La marca
En la pestaña Marca de la configuración de salud (también desde el editor de plantillas). Es el membrete que se aplica a todo lo que se imprime.
Marca de borrador
Arriba de la pestaña, quien tenga el permiso Salud · Poner o quitar la marca BORRADOR al imprimir decide si lo que se imprime sin confirmar —recetas, pedidos, documentos en borrador— lleva el sello BORRADOR en diagonal. El cambio se guarda al pulsar el interruptor.
Conviene dejarlo puesto: un borrador se puede imprimir y entregar durante la consulta, y el sello es lo único que impide que ese papel pase por definitivo. Apagarlo tiene sentido si el tenant trabaja habitualmente en borrador (secciones sin candado) y el sello solo estorba. Lo ya confirmado nunca lleva el sello.
Ese permiso lo tienen de entrada los roles de administración. Para dárselo a otro rol, añádelo en Roles: no hace falta darle ningún otro permiso de administración.
Membrete y pie se arman con los mismos bloques que las plantillas, y se diseñan igual: el botón
Diseñar membrete y pie abre la pantalla completa, con la paleta a un lado, los ajustes al otro y
un selector arriba para pasar del membrete al pie. Dentro va lo de siempre: logo, columnas y
textos, con datos que se rellenan solos ({{tenant.nombre}}, {{professional.especialidad}}…). Ya
no hay modo HTML ni modo simple. Si tu membrete estaba hecho en HTML, al abrirlo se pasa solo a
bloques, con un aviso para que lo revises y guardes. Restablecer el membrete de fábrica vuelve
al de siempre, con tu logo.
Tema de papelería, que es el punto de partida para la tipografía y los colores: clínico moderno, institucional, editorial, compacto o emblema. Elige el que más se parezca a lo que buscas y ajusta desde ahí.
Logotipo, en PNG, JPG o WebP, hasta 10 MB. Se guardan hasta 3 de cada tipo —tres logos y tres imágenes de biblioteca—: para subir otro, borra uno con la papelera de su miniatura. Las imágenes de la biblioteca, las que entran al importar una plantilla, también se borran desde aquí. Lo ya emitido con esa imagen no cambia: cada documento congela su aspecto.
Colores y tipografía: color de texto, secundario, de resalte, de las líneas, de la banda de sección y del fondo de las etiquetas de las fichas de datos; más la tipografía, su tamaño y el interlineado. Esos colores valen para todas las plantillas; una sección concreta puede llevar el suyo propio desde sus ajustes.
La línea legal del pie (RUC, dirección, teléfono) ahora se escribe directamente en el bloque de texto del pie.
Página: tamaño (A4, A5, A3, Carta u Oficio), orientación vertical u horizontal, y márgenes. Cada plantilla puede usar otro tamaño, incluso uno personalizado.
Sello de agua: ninguno, una imagen o un texto, con su intensidad regulable. La imagen se elige entre las que ya tienes cargadas —logos y biblioteca—, no tiene por qué ser el logotipo; sin elegir ninguna se usa el logotipo de la marca. Si borras la que estaba puesta, el sello vuelve al logotipo en vez de quedarse apuntando a un hueco.
A un dato que se rellena solo se le da formato igual que a cualquier palabra: negrita, tamaño, color. Lo que se ve impreso es el valor con ese formato, y el hueco a rellenar ocupa lo mismo que ocupará el dato.
Los datos que se rellenan solos recuerdan si pueden quedar en blanco, también al editarlos: mover un token o cambiar el texto de al lado ya no le quita esa marca ni lo deja vacío.
Mientras diseñas se ve todo, con ______ donde irá cada dato, aunque ese dato pueda quedar en
blanco: en el editor no hay paciente ni profesional, y escondiendo esas líneas el membrete
aparecería vacío. Al imprimir es cuando una línea cuyos datos no existen no deja renglón.
Todos los consultorios arrancan con membrete. No hace falta configurar nada para imprimir con cabecera: cada uno trae el de fábrica con su logo y su color, y desde ahí se retoca. Si ya lo habías diseñado, se respeta lo tuyo.
El membrete de fábrica es el de la papelería médica de siempre, en tres piezas: arriba el logo a la izquierda y el nombre del consultorio y el profesional al lado (y, si pasas consulta en un hospital, su logo a la derecha); debajo una línea con el color de tu marca; y al pie registros, dirección y teléfono·correo a la izquierda con el folio a la derecha. Todo eso son bloques normales: se arrastra, se cambia y se borra como en cualquier plantilla.
Viene apretado a propósito —interlineado corto y sin huecos entre líneas— porque en una receta cada línea de más arriba es una indicación que no cabe abajo. Y lo que no tengas cargado (teléfono, correo, el folio en un documento que no es receta) queda en blanco: no sale una raya de relleno ni una línea suelta con la etiqueta a medias.
A la derecha hay una vista previa en tiempo real de la hoja entera, con el membrete aplicado: se va probando hasta que quede bien, sin salir de la pantalla.
El aspecto de un documento se congela en el momento de emitirlo. Si hoy cambias el logo, las recetas de la semana pasada siguen viéndose con el logo antiguo, incluida la que un paciente abra por su enlace. Es deliberado: un documento clínico ya entregado no debe cambiar a posteriori.
Credenciales profesionales
En la pestaña de credenciales se guardan los registros del profesional que salen impresos en los documentos. En Ecuador son el registro ACESS y el del SENESCYT.
Bloqueo al cerrar la historia
Esta pestaña solo aparece para el superadmin, y no mientras está suplantando a otro usuario.
Al pulsar Confirmar y cerrar en la cabecera del paciente, todo lo que estaba en borrador queda emitido con su fecha. Aquí se decide qué secciones, además, dejan de poder corregirse.
Por defecto están todas bloqueadas, que es lo que exige un documento clínico. Quitar un candado significa que un documento ya cerrado se puede reescribir: es una decisión médico-legal de la organización, no una preferencia de pantalla.
Los antecedentes de la ficha no aparecen en la lista: no tienen borrador que cerrar.
El sello BORRADOR ya no se decide aquí: se cambia en la pestaña Marca (ver Marca de borrador).